Durante las auditorías fiscales de las cuentas informatizadas, las empresas deben responder a solicitudes específicas de la administración, pero algunas de ellas están mal preparadas. ¿Cuáles son los riesgos en caso de incumplimiento? ¿Y cómo se puede remediar esto?

¿Qué es eso? ¿Qué es eso?

La auditoría fiscal de las cuentas informatizadas implica la intervención de un auditor informático junto con el Auditor General. Abarca todos los datos y tratamientos utilizados para establecer los resultados contables y fiscales. Dos misiones principales: verificar la fiabilidad de los datos informáticos y permitir el tratamiento retrospectivo para verificar la correcta aplicación de las normas fiscales. Hoy en día, el control por ordenador representa uno de cada tres controles, y alrededor del 30% de los elementos notificados.

El procedimiento

La administración ha desarrollado software, Alto, y AltoWeb, su versión de Internet. Este último es utilizado por el Auditor General y no por un auditor informático. Sin embargo, el diálogo oral y contradictorio debe seguir siendo la piedra angular del control y no debe distorsionar el procedimiento. Hoy en día, este control es opcional y probablemente será obligatorio a largo plazo.

Los impuestos en cuestión

El IVA y el control del impuesto de sociedades, incluido el control de las provisiones, son las principales áreas de investigación para la administración. Hay una interacción muy fuerte entre el control de precios de transferencia y el control contable computarizado. Lo que puede retenerse es que el control fiscal de las cuentas informatizadas no ahorra ningún impuesto.

Los riesgos

En casos extremos, el riesgo es el rechazo de la contabilidad, o incluso la oposición al control fiscal, con sanciones muy significativas, ya que pueden pasar del 40% al 100% de las cantidades ajustadas. En la práctica, los casos de rechazo de cuentas son raros. La administración no cuenta actualmente con las herramientas para modular las sanciones. En caso de incumplimiento, es un medio de presión para la administración en el proceso de negociación de la auditoría fiscal. Y eso puede poner a la compañía en problemas. Cuando la administración hace un recordatorio de la orden escrita como parte de la notificación de reorganización, es importante que la empresa reaccione.

¿Cómo prepararse bien?

Las empresas deben llevar a cabo tres acciones esenciales.

La primera consiste en crear un equipo multidisciplinario y nombrar un director de proyecto, ya sea antes o durante la auditoría fiscal.

La segunda acción es incluir el cumplimiento de la contabilidad informática en la Sociedad Cooperativa de Producción (SCOP) y en el ámbito del control interno, y realizar auditorías periódicas de cumplimiento. El tercer elemento, que es esencial, es tener en cuenta todas las limitaciones relacionadas con el control de las cuentas informatizadas durante la reestructuración, por ejemplo, pero también durante cualquier cambio de sistema, e incluirlo en el pliego de condiciones.

Bufete de abogados DAMY, Niza, Derecho fiscal de sociedades - Control contable informatizado, Actualización 2016