El lunes 23 de septiembre de 2019, el gigante del turismo, Thomas Cook, se declaró en quiebra y cesó toda actividad comercial.

Al no haber podido recaudar los casi 200 millones de libras necesarios para su supervivencia, Thomas Cook tuvo que rendirse. El gobierno británico se negó a ayudarlo.

Como la deuda de la empresa no es insignificante (estamos hablando de 1.700 millones de libras), los acreedores han perdido la paciencia. Ha sido víctima de una competencia feroz de los operadores turísticos de bajo coste que se pueden encontrar en Internet cuando existía desde 1840.

Este descenso no sólo se traduce en 22.000 empleados en todo el mundo, sino también en 600.000 turistas actualmente de vacaciones, 10.000 de los cuales son franceses. A priori, todos estos turistas deberían ser repatriados de forma segura en los próximos días en otras aerolíneas, ya que los aviones de la compañía están en tierra (un centenar).

Afortunadamente, existe un fondo de solidaridad incluido en los gastos de viaje para prevenir estas situaciones.

Es probable que las filiales del grupo, en particular la francesa, puedan continuar su actividad hasta que se vendan.

Si encuentra dificultades tras la compra de un viaje de Thomas Cook, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

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