Después de las revelaciones de la prensa, la empresa Ikea admitió haber espiado a sus empleados en Francia. ¿Tiene un empleador el derecho de supervisar a sus empleados? ¿Qué prácticas son legales? Filmar a los empleados En lugares públicos o abiertos al público, como supermercados o bancos, el empresario podrá instalar un sistema de videovigilancia, siempre que haya obtenido una autorización previa. En locales privados, el empleador también puede utilizar la vídeovigilancia por razones de seguridad. En este caso, el empresario debe consultar previamente al comité de empresa, hacer una declaración a la CNIL en caso de conservación de las imágenes grabadas e informar también a los trabajadores. Si se respetan estas reglas, el empleador puede utilizar estas grabaciones en procedimientos disciplinarios o litigios. Sin embargo, este sistema nunca debe conducir a una supervisión generalizada y permanente del personal.

Llamadas telefónicas El empleador no puede prohibir el uso del teléfono para propósitos personales, pero debe permanecer razonable. Por lo tanto, puede controlar a los empleados para asegurarse de que este uso privado no es abusivo y verificar, por ejemplo, la duración de las llamadas. Por otro lado, está prohibido escuchar conversaciones telefónicas.

El empresario está autorizado a realizar escuchas telefónicas en determinadas profesiones, cuando así lo justifiquen los intereses legítimos de la empresa: es el caso, por ejemplo, de las líneas directas o de las plataformas de asistencia telefónica en las que se realiza la grabación con el fin de mejorar la calidad de la relación con los clientes, o en las salas de comercio en las que deben conservarse las pruebas de las órdenes emitidas o recibidas por el comerciante. En estas situaciones de escucha excepcionales, el empleado debe haber sido informado con antelación.

Uso de Internet Al igual que con el teléfono, el empleado debe ser capaz de hacer un uso personal razonable de Internet. Para proteger el sistema informático, el empleador tiene, por ejemplo, el derecho de prohibir el acceso a ciertos sitios no autorizados (sitios comerciales, sitios pornográficos...) a través de dispositivos de filtrado. También por razones de seguridad, también puede prohibir el acceso a sitios de descarga de software, foros, mensajería personal... En este caso, los empleados deben haber sido informados con antelación. Además, dado que las conexiones a Internet establecidas durante el tiempo de trabajo se consideran profesionales, el empresario tiene derecho a tomar nota de ellas. Puede comprobar la naturaleza de los sitios visitados y comprobar si el empleado pasa mucho tiempo en Internet en lugar de trabajar.

Datos informáticos El empleado tiene derecho a que se respete la privacidad de su vida privada y el secreto de su correspondencia. Por lo tanto, el empleador no puede consultar los mensajes enviados o recibidos por el empleado que se indican como personales.

Sin embargo, si el empleador sospecha que existe un riesgo para la empresa (por ejemplo, desvío de clientes, competencia desleal...), tiene la posibilidad de comprobar los datos informáticos. Para ello, debe solicitar al juez del tribunal de primera instancia la intervención de un alguacil que intervendrá en el cargo del empleado, y en su presencia. Podrá acceder a los archivos personales y correos electrónicos del empleado. El empresario podrá utilizar los documentos informáticos a los que haya tenido acceso, de conformidad con las normas vigentes, para probar la falta de un empleado en el marco de un procedimiento o de un litigio. Por otra parte, no puede utilizarlos para castigarlo si forman parte de su vida privada.

Registros de empleados El empresario tiene la posibilidad de conservar ficheros o bases de datos sobre sus empleados, en cumplimiento de las obligaciones de la CNIL (Commission nationale de l'informatique et des libertés). Lo que puede ser problemático es la naturaleza de la información recopilada. Se autoriza la información puramente objetiva (edad, antigüedad, sexo, etc.), aunque sea personal. Sin embargo, está prohibida la información relacionada con prácticas religiosas, sexuales o sindicales, así como la información sobre el estado de salud del empleado.

Los datos de evaluación profesional son posibles si se mantienen objetivos y si se formulan de manera respetuosa.

N.B. El Tribunal de Casación ha dictaminado que un archivo informático titulado "Mis documentos" en un ordenador de oficina no es un archivo personal. Por lo tanto, su apertura por parte del empleador no constituye una invasión de la intimidad.

Así, los empleados que deseen reservar un espacio dedicado a los documentos personales, almacenado en su ordenador profesional, deben mostrar su carácter personal mediante un aviso adecuado.

Por lo tanto, el empleado debe ser extremadamente cuidadoso y diligente si desea poner sus fotos (vacaciones u "otros"...) en el ordenador de su oficina, identificando claramente que se trata de archivos personales.

Société d'Avocats DAMY, Nice, Surveillance des salariés par l'employeur, Mise à jour 2016.