Algunas empresas pueden incluir una cláusula de no competencia en el contrato de trabajo. ¿A qué se compromete esta cláusula? ¿Qué pasa si el empleado no lo respeta?

El interés de la empresa

La cláusula de no competencia debe figurar en el convenio colectivo o en el contrato de trabajo. Es después de dejar la empresa que el empleado se compromete a no competir con su antiguo empleador. Esta cláusula aparece cuando la empresa tiene un know-how particular o no quiere que sus clientes se beneficien. La empresa debe poder sufrir un perjuicio real si el trabajador ejerce su actividad profesional en una empresa competidora. Si el interés del empleador no es legítimo, los jueces pueden fácilmente anular esta cláusula.

Un límite geográfico

El límite geográfico es obligatorio en una cláusula de no competencia. Puede indicar el límite espacial dentro del cual el empleado no puede competir eficazmente con el empleador: puede ser un departamento o región, e incluso un país. Difiere según el tipo de actividad de que se trate. Los jueces son muy estrictos y también muy atentos a la naturaleza potencialmente abusiva del límite geográfico.

Una duración impuesta

La cláusula de inhibición de la competencia debe estar limitada en el tiempo. No hay una duración legal, pero en uso, esta duración es a menudo de 2 años. El empleado y el empleador pueden negociar juntos. Los jueces controlan esta duración y, si la consideran excesiva, pueden reducirla.

¿Qué compensación financiera?

Esta es una condición esencial para la validez de la cláusula de no competencia y el empleador debe indemnizar a cambio de esta restricción. Esta asignación debe ser significativa. Puede calcularse sobre el salario semestral o anual del empleado, dependiendo de la duración de la cláusula o de la cualificación del empleado. Esta indemnización también podrá establecerse en el convenio colectivo. El pago se realiza después de la rescisión del contrato porque su finalidad es compensar al empleado. A falta de contrapartida o si se demuestra que es irrisoria, la cláusula se considerará nula y sin efecto.

Si el empleado no respeta la cláusula

Un empleado que no cumpla con la obligación de no competencia debe reembolsar la compensación financiera total recibida a cambio de la cláusula. El empleador anterior, pero también el nuevo empleador, puede demandar al empleado y reclamar daños y perjuicios por los daños sufridos. Si el empleado se ha incorporado a un nuevo empleador, el nuevo empleador estará obligado a despedirlo.

N.B. En una sentencia del Tribunal de Casación de 16 de mayo de 2012 (n°11-10760 PFB), la Sala de lo Social considera que el juez no puede declarar la nulidad de tal cláusula y, al mismo tiempo, condenar al empleador al pago de una indemnización económica.

En este caso, un empleado, habiendo cumplido con su obligación de no competencia, reclamaba una compensación financiera adicional a su antiguo empleador, teniendo en cuenta su compensación variable. El Tribunal de Apelación consideró en primer lugar que esta cláusula era nula a la luz de una contraprestación irrisoria y, a continuación, ordenó al empleador que pagara la cantidad "correcta" reevaluada en forma de indemnización por daños y perjuicios.

Sin embargo, dado que los magistrados declaran nula esa cláusula, la remuneración financiera ya no está justificada, sea cual fuere su cuantía. Sólo se pueden pagar daños y perjuicios al empleado en función de los daños sufridos. En presencia de un convenio colectivo, el importe de la contraprestación no habría tenido que revalorizarse porque es fijado por este último (Cass. soc. 5 de mayo de 2010, n° 09-40710 D).

Bufete DAMY, Niza, Cláusula de no competencia, Actualización 2016.