En respuesta a una concepción jurisprudencial excesivamente liberal del interés de actuar en materia de urbanismo, el legislador definió los contornos de este último en 2013 (artículo L. 600-1-2 del Código de Urbanismo).

Aparte del Estado, las autoridades locales y las asociaciones, cualquier persona que desee interponer un recurso contra una autorización para construir, demoler o urbanizar debe justificar que la construcción, la urbanización o las obras "pueden afectar directamente a las condiciones de ocupación, uso o disfrute del inmueble...".

Esta codificación de la definición del interés en ejercitar la acción ha endurecido considerablemente las condiciones de admisibilidad de los recursos de impugnación de las autorizaciones urbanísticas, ya que anteriormente la mera proximidad al proyecto colindante bastaba para que la demandante tuviera interés en ejercitar la acción.

Inicialmente, el Conseil d'État aplicó este texto de forma estricta, exigiendo al demandante que precisara "la infracción que invoca para justificar un interés que le confiere legitimación para actuar, mencionando todos los elementos suficientemente precisos y justificados para demostrar que esta infracción puede afectar directamente a las condiciones de ocupación, uso o disfrute de su propiedad; "(Sentencia Brodelle y Gino (CE, 10 de junio de 2015, nº 386121: JurisData n° 2015-013930) .

Por lo tanto, el vecino inmediato ya no podía contentarse con arrogarse la proximidad de su propiedad al lugar del proyecto en disputa. Tuvo que establecer cómo "las condiciones de ocupación, uso o disfrute de su propiedad" podían verse directamente afectadas (CE, 10 de febrero de 2016, nº 387507, SAS Sifer Promotion: JurisData nº 2016-002076).

Sin embargo, en varias sentencias dictadas el 13 de abril de 2016 (CE, primera y sexta secciones combinadas, 13 de abr. 2016, nº 390109 : JurisData nº 2016-007519 ; CE, 1ª y 6ª secciones ss combinadas, 13 abr. 2016, núm. 389799 : JurisData núm. 2016-007517 ;CE, 1ª y 6ª secciones combinadas, 13 abr. 2016, nº 389801 ; CE, 1ª y 6ª secciones ss combinadas, 13 abr. 2016, n° 389802 : JurisData n° 2016-007518), el Consejo de Estado ha cambiado su jurisprudencia reservando un estatuto especial a su vecino inmediato:

"que, teniendo en cuenta su situación particular, el vecino inmediato justifica, en principio, un interés en interponer un recurso cuando se refiere al juez, quien, a la luz de todos los documentos del expediente, decide sobre la naturaleza, importancia o ubicación del proyecto de construcción".

El vecino inmediato se beneficia así de una presunción, que le exime de tener que establecer cómo las condiciones de ocupación, uso o disfrute de su propiedad se verían afectadas por el proyecto en disputa.

Esta cualidad no se reserva a aquel cuya parcela es contigua a la de la sede del proyecto impugnado, ya que en estos casos, los vecinos situados en el 2, 3 y 12 de la calle fueron todos considerados como tales, siendo el proyecto en litigio situado en el n°4 de la calle.

Al igual que en el presente caso, el vecino inmediato puede argumentar que necesariamente sufriría las consecuencias del proyecto en términos de vista, entorno vital, disfrute pacífico de su propiedad debido a las obras y posibles dificultades de tráfico.

Para educar a los jueces sobre la naturaleza, importancia o ubicación del proyecto, el vecino inmediato puede producir documentos cartográficos, planos del sitio, la solicitud del permiso y el permiso obtenido.

El Consejo de Estado ha restablecido así la presunción de interés por actuar de que gozaba el vecino inmediato antes de la reforma de 2013, confirmando muy recientemente su posición (Consejo de Estado, 20 de junio de 2016, Nº 386932).