El principio: El nuevo artículo L1235-3 del Código del Trabajo, basado en la Ordenanza Macron de 22 de septiembre de 2017, introduce una escala relativa a la indemnización debida por el empleador en caso de despido sin causa real y grave. A partir de ahora, el máximo que el empleado podrá recibir es de 20 meses de salario durante al menos 30 años de antigüedad.

En la práctica: Por un lado, el Tribunal Laboral de Troyes dictaminó el 13 de diciembre del año pasado (Cons. Prud'h. Troyes 13-12-2018 No. 18/00036) que esta escala no se ajustaba a la Carta Social Europea y al Convenio de la OIT para impedir su aplicación. Por un lado, sostiene que esta escala no disuade a los empleadores que desean deshacerse de un empleado engorroso.

Por otra parte, globaliza la situación de los trabajadores despedidos sin ningún motivo real y grave y no permite compensar equitativamente los daños sufridos individualmente. Por consiguiente, el Tribunal Laboral de Troyes otorgó una indemnización de 9 meses de salario, mientras que la aplicación de la escala le habría permitido obtener 3 meses de salario dada su baja antigüedad.

Amiens y Lyon siguieron el razonamiento del Tribunal Laboral de Troyes en sus decisiones de 19 y 21 de diciembre de 2018.

Sin embargo, en septiembre de 2018, el Tribunal Laboral de Le Mans dictaminó que este baremo podía aplicarse a menos que "en caso de infracción particularmente grave por parte del empleador" (Cons. prud'h. Le Mans 26-9-2018 n° 17/00538). Ha surgido una verdadera inseguridad jurídica para los empresarios, mientras que el objetivo de estas órdenes era facilitar la fluidez del mercado laboral.

Continuará..........................................................