En sentencia dictada el 19 de junio de 2013, la Sala Primera de lo Civil del Tribunal de Casación (recurso nº 12-16.651) dictaminó que "el tipo de interés convencional mencionado por escrito en la escritura de préstamo concedida a un consumidor o a un no profesional debe, al igual que el tipo efectivo global, bajo pena de ser sustituido por el interés legal, calcularse sobre la base del año natural". Según esta decisión, cuando los intereses se calculan sobre 360 días en lugar del año natural, la cláusula de intereses debe declararse nula y sin efecto y los intereses al tipo contractual deben sustituirse por intereses al tipo legal. Muchos préstamos están involucrados, con múltiples bancos calculando sistemáticamente sus intereses durante 360 días. Sin embargo, cuando estas causas se someten a los Tribunales, puede surgir un problema, a saber, el de la prescripción, cuando el préstamo se remonta a más de cinco años. Además, a veces se plantea el problema de si la mera presencia en el contrato de préstamo de una disposición que establece que los intereses se calculan sobre 360 días es suficiente para anular la cláusula de intereses. La sentencia dictada el 2 de abril de 2015 por la Sala 16ª del Tribunal de Apelación de Versalles (RG N° 13/0848484) es particularmente interesante, ya que proporciona una respuesta muy favorable al prestatario en ambos casos. En este caso, el Banco había acordado que un prestatario suscribiera un préstamo hipotecario que contenía la siguiente cláusula: "Los intereses devengados entre dos vencimientos se calcularán sobre la base de 360 días, contando cada mes como 30 días reportados a 360 días por año. En caso de reembolso anticipado, los intereses devengados desde la última fecha de vencimiento se calcularán sobre la base del número exacto de días del período transcurrido, que es de 360 días al año. Se especifica que el tipo de interés efectivo global del préstamo se indica sobre la base del importe exacto de los intereses declarados a los 365 días del año. Posteriormente, el Banco demandó al prestatario ante el Tribunal para que devolviera el préstamo. Este último había planteado la nulidad de la cláusula de intereses debido a la presencia de esta cláusula. El Banco había alegado que esta solicitud de nulidad de la cláusula de intereses había prescrito porque el préstamo tenía más de cinco años de antigüedad. En su sentencia, el Tribunal de Apelación de Versalles declara que "el préstamo inmobiliario en cuestión constituye un préstamo de carácter no profesional concedido por un profesional a dos compradores de bienes de consumo indivisos, el plazo de prescripción de la acción de nulidad de la cláusula de intereses no comienza a correr a partir de la celebración del contrato, es decir, a partir de la fecha de aceptación de la oferta según el matasellos de correos, sino a partir de la fecha en que el prestatario tuvo conocimiento de la irregularidad. Según jurisprudencia reiterada, para que el plazo de prescripción comience a correr a partir de la fecha del acuerdo, el prestatario no profesional debe haber sido capaz de detectar el error al leer el documento por sí mismo. Sin embargo, la cláusula contractual del punto 2 de las condiciones generales de la oferta de préstamo, según la cual "todas las sumas adeudadas en virtud de un préstamo, en particular cualquier comisión o contribución....los intereses devengados entre dos vencimientos se calcularán sobre la base de 360 días, contando cada mes como 30 días comunicados a 360 días al año. En caso de reembolso anticipado, los intereses devengados desde la última fecha de vencimiento se calcularán sobre la base del número exacto de días del período transcurrido, que es de 360 días al año. Les precisamos que el tipo efectivo global de los préstamos se indica sobre la base del importe exacto de los intereses relativos a los 365 días del año, no parece accesible por la ambigüedad de sus términos, relativos tanto al tipo nominal como al tipo efectivo global, a un consumidor profano; este último no está en condiciones de comprender, al leerlo, el impacto de esta estipulación específica en las comisiones por préstamos, lo que hace una distinción que puede parecer abstrusa entre los regímenes de tipo de interés nominal y de tipo de interés efectivo global. Por consiguiente, el Tribunal de Justicia considera que la aplicación no ha prescrito, puesto que el vocablo controvertido no es accesible, por la ambigüedad de sus términos, a un consumidor lego. También señala que "de conformidad con el artículo L 313-1 del Código Monetario y Financiero, la tasa legal se fija para un año natural, y que el artículo R 313-1 del Código de Consumo especifica que un año natural tiene 365 días o, para los años bisiestos, 366 días". El Tribunal señala que "dado que un tipo de interés no se calcula sobre un año natural si se calcula expresamente sobre 360 días, como es el caso en este caso, hay que señalar por simple aplicación de la legislación vigente que el tipo de interés nominal anual contractual no está estipulado válidamente en el contrato hipotecario". Por consiguiente, declara la nulidad de la cláusula de intereses. A la luz de esta decisión, parece, por una parte, que la mera mención del cálculo de los intereses a 360 días basta para anular la cláusula de intereses y, por otra parte, que un laico puede invocar dicha nulidad más de cinco años después de la suscripción del préstamo en presencia de una cláusula ambigua como la que figura en el contrato de préstamo de que se trata. Sin embargo, parece que en muchos contratos de préstamo aparece una cláusula idéntica...